Llevar a término un doctorado es una meta increíble. Personas como usted que han invertido mucho tiempo, incluso años, horas de investigación, y por supuesto, muchos momentos de sacrificio personal para poder llegar a esa defensa de tesis, sienten en ocasiones que graduarse es el final. A pesar de esto, son muchos los que abren la puerta a una nueva duda, una que, inevitablemente en la vida después del doctorado, les llegará a todos, ¿y ahora qué es lo siguiente?
Algo que suele hablarse muy poco, es que una vez ya se defiende la tesis, da paso a algo igual de desafiante, poder convertir ese enorme logro en oportunidades seguras y en experiencias duraderas. La UNESCO (2023) afirma que únicamente el 1,1 % de la población mundial logra completar exitosamente un doctorado; el valor de esto se ve multiplicado si se aprovechan esas puertas abiertas en su vida profesional y académica.
Este artículo explorará las fases de este recorrido, las que podemos dividir en tres, antes de comenzar el camino doctoral, con todas esas dudas y grandes expectativas. En segundo lugar, lo que ocurre durante esos años de investigación, donde se dará la mano con muchos obstáculos y gran aprendizaje, y finalmente la tercera fase, que es luego de que todo termina, cuando ya se gradúa. Es ese momento donde llega el reto de lograr que pasen cosas buenas mientras aprovecha al máximo esa credencial académica y descifrar realmente qué hacer después del doctorado.
Para empezar es completamente normal, antes de emprender este viaje, la mente pare un momento para dar paso a preguntas como ¿Será que se puedan alinear trabajo, familia y estudios? ¿Será que para mí valdrá la pena invertir de tres a cinco años de vida en este grado académico? ¿La calidad de mi investigación bajará por el hecho de estar a distancia estudiando a distancia?
Todo esto que puede pasar por su mente es legítimo y completamente normal, y de hecho, según la OECD Education at a Glance, aquellos que poseen un doctorado tienen un 26% más de oportunidad de estar en puestos de liderazgo o investigación avanzada, en contraste con quienes solo alcanzan una maestría. Lo que quiere decir que a pesar de los sacrificios, las recompensas a nivel profesional suelen ser significativas.
Las modalidades online permiten que muchos profesionales mayores de 35 años se sientan seguros de dar este paso sin dejar de lado su vida laboral. Inclusive, la Asociación Europea de Universidades a Distancia (2022) indica que el 41 % de los estudiantes de doctorado en línea, poseen más de 37 años y por supuesto que combinan trabajo, vida personal y estudios.
Tomando esto en cuenta, es de suma importancia que tenga expectativas realistas, no estamos hablando solo de un título, es una experiencia que puede transformarlo y prepararlo para tener más opciones profesionales para titulados de doctorado.
n medio de este proceso, ese entusiasmo que siente al inicio, tarde o temprano va a chocar con la presión de la carga académica, los plazos de entrega y el cansancio. Y con el reto más grande, la gestión del tiempo.
Times Higher Education (2021) mostró una encuesta donde se revela algo impactante, pero previsible, el 68% de los que estudian un doctorado, consideran que organizar los horarios eficientemente es de los principales obstáculos. Por otra parte, estudiar en una modalidad online a veces puede generar una sensación de aislamiento, lo que contribuye en gran medida a sentirse fatigado mentalmente y físicamente, gracias al intentar compaginar todo esto.
Empiece por planificar estrictamente, dedicar grandes bloques de por lo menos 90 minutos al día para su investigación y tratar de no recurrir a las tareas múltiples. Para reforzar esto, tenemos lo revelado por la American Psychological Association, que nos advierte que el multitasking reduce en un 40 % la productividad intelectual.
Trate de usar las herramientas digitales como aliados, ya sea algún software para organizar de mejor manera sus referencias, también están las aplicaciones de gestión de proyectos y plataformas que permiten una dinámica colaborativa, pueden quitar muchas horas de trabajo semanalmente.
Siempre tenga un canal de comunicación con su empleador, pues el 32% de los doctorandos empleados logran conseguir apoyo de las instituciones al compartir cuáles son sus objetivos académicos con la empresa; ese apoyo obtenido puede traducirse en horarios más flexibles o la posibilidad de vincular proyectos laborales a su investigación en curso.
El estudio es importante, pero su salud también, cuide de sí mismo, un estudio hecho por Harvard University, dormir menos de 6 horas disminuye en un 20% la memoria de trabajo, por eso cosas como dormir bien, hacer ejercicio y mantener una dieta balanceada son hábitos que en definitiva van a mejorar el rendimiento.
Todos estos hábitos no solo lo ayudarán a graduarse, también harán un cambio a largo plazo en usted, a convertirse en una persona más disciplinada y resiliente, cualidades que trascienden a un título y generan cambios en la vida tras completar el doctorado.
Terminé mi doctorado, ¿y ahora qué? La graduación sin duda marca un gran logro excelente, pero puede que también haya un vacío, ya que no está la estructura académica, y empieza a ser vital que diseñes un camino propio para sacarle el mayor provecho a esas oportunidades tras completar el doctorado.
¿Qué consejos puede aplicar para avanzar sin perder el rumbo?
Continúe en la academia o lugar de estudios, ya sea publicando artículos derivados de la tesis que realizó en alguna revista indexada, intente participar frecuentemente en congresos o redes de investigación internacionales y si le desarrolló un gusto por la investigación, considere un postdoctorado todas estas cosas avivan su carrera profesional después del doctorado
Según lo dicho por Deloitte (2022), un 48% de las organizaciones prefieren poner en mejores cargos o darles ascensos a los empleados con una capacidad investigativa avanzada; esto es algo que refuerza lo importante de mantener los vínculos con la producción académica y el abanico de oportunidades profesionales para titulados de doctorado.
Apueste por la docencia, casi siempre las universidades buscan doctores para nutrir su planta docente. Ser profesor invitado, tutor o investigador asociado puede darle un espacio para transmitir su experiencia y seguir construyendo reputación académica y conocer nuevas
oportunidades de financiación para estudiantes de doctorado.
Asimismo, atrévase a conocer más personas y amplié su red de contactos, lo que conocemos networking es esencial y manteniendo la relación con compañeros y docentes del doctorado, abre oportunidad de colaboración internacional, incluyendo publicaciones en conjunto y proyectos interdisciplinarios.
Intente ser un agente de cambio, ya que su doctorado es más que un título para colgar en la pared; todo ese conocimiento avanzado que usted tiene le abre la posibilidad de generar algún impacto social.
Haber terminado un doctorado es ser parte de un pequeño grupo de la población mundial, pero como ya se dijo anteriormente, esto es mucho más que solo el título y es usted mismo quien va a transformar ese logro en nuevas oportunidades. Al comienzo no olvide proyectar una expectativa realizable y realista, en el trayecto no desista ante la adversidad, pues la recompensa será mayor, sin dejar de lado su salud. Después de terminar, lejos de ser un final, es un nuevo comienzo, un epílogo. Aproveche la investigación, el networking y el prestigio académico.
Explorando las oportunidades profesionales después de un Doctorado
la verdadera clave se encuentra en entender que este camino no tiene fin, simplemente se abren nuevos capítulos, etapas donde su conocimiento, disciplina y resiliencia serán el timón que le permitirá crecer en lo profesional y personal. Ese enfoque, junto con cada esfuerzo invertido en la investigación, se convierte en una semilla que germinará en logros, proyectos y experiencias que van más allá de lo académico.