Dar inicio a un doctorado o postdoctorado es una de las decisiones más importantes que puede tomar, una que afecta en gran medida la vida académica y profesional de cualquiera como individuo. Así que no es simplemente conseguir el tan ansiado título; tenga presente que se encuentra en la construcción de una identidad que en muchas ocasiones no se toma en cuenta como debería.
Dentro de nuestro mundo que parece estar cada vez más hiperconectado, tenemos acceso al conocimiento inmediato por medio de plataformas digitales o academias. La meta o el siguiente paso es que conecte con usted mismo, con su reputación investigativa y profesional; esta es tan importante como sus publicaciones. Ya que lo haría capaz de destacarse, y de esa forma lograría posicionarse como un referente valioso dentro de su área de estudio.
Es un hecho consolidado por estadísticas que el 78% de los estudiantes obtienen mejores oportunidades de colaboración a nivel internacional y una gran exposición mediática profesional, cuando desarrollan una estrategia para su marca personal de manera recurrente, según lo dicho por el Center for Higher Education Policy Studies (CHEPS, 2023).
Si está pensando en dar el paso para iniciarse en el mundo doctoral, debe plantearse varios escenarios como ¿Qué es eso que quiero comunicar como investigador? ¿Cuáles serán esos conceptos que se asocian con mi nombre en el medio académico? ¿De qué forma mi investigación aportará a la sociedad?
En el momento en que logre resolver estas dudas, se estará encaminando a construir una narrativa con solidez y coherencia, cualidades que todo profesional mayor de 35 años, al igual que usted, debe tener. Esa marca que lo representa es algo que se construye dentro de su ser, mucho antes de la tesis o la idea de esta en general.
Por tal razón, dentro de este inicio es sumamente importante que verifique cómo se encuentran sus perfiles en los distintos sitios y plataformas académicas profesionales, ya sea LinkedIn, ResearchGate, ORCID o quizás Google Scholar. Todos estos deben estar completamente óptimos, pues serán un espejo de su trayectoria, y no solo eso, se dará cuenta de que también será la cara de su investigación en curso. Según estudios, un investigador con perfil actualizado en mínimo tres plataformas, posee un 46% más de probabilidad de visualización que aquel que no lo practica.
No muy lejos de esto, también puede ser relevante redactar un pequeño resumen biográfico o una carta de presentación de cara a sus encuentros con futuros colaboradores, algún director de tesis y evaluadores, a los cuales les ofrecerá una muestra de su esencia e intereses.
Atreverse a empezar un doctorado teniendo varías responsabilidades de peso como lo son una familia y un empleo no es tarea fácil, a pesar de todo, usar unas horas de su mes para reforzar su potencia académica, es lo que llegaría a ser la verdadera diferencia para usted y su carrera.
1. Todo se basa en estrategia, incluso compartir sus progresos
Aunque mostrar sus avances sea algo tentador, también debe estar delimitada la línea que mantenga la confidencialidad, si su investigación no ha sido pulida de manera oficial, dicho protocolo también aplica para reflexiones o resultados preliminares.
Las alternativas a esto pueden ser la divulgación de artículos científicos que estén conectados directamente al tema que esté trabajando dentro de su investigación, los cuales deben ser adaptados a un público no especializado. Es uno más de esos pasos que contribuyen a reforzar su esencia académica en este medio.
2. Intente relacionarse con redes y comunidades de su campo.
La retroalimentación es sumamente importante y en la actualidad existen muchas formas para hacerlo, inclusive en varias modalidades como lo son las investigaciones virtuales, foros de doctorados y seminarios en línea, todas estas sirven para intercambiar sus experiencias con otros doctorandos.
De hecho, los investigadores que son abiertamente activos dentro de estas comunidades ven su productividad científica aumentada en un 30% y el porcentaje de ellos que lo hacen es solo el 65% según lo descrito por Nature (2023). Todo se debe a que en este tipo de programas son capaces de fomentar el apoyo mutuo y hasta la coautoría, lo que facilita en gran medida el desarrollo de las ideas.
3. Su imagen también importa, luzca y sea un profesional coherente
Cada una de sus acciones o comentarios contribuye a establecer el gran rompecabezas de su reputación; para cuidarla lo más posible, evite contenidos personales o políticos con su trabajo académico, ya sea en las plataformas o presencialmente. Recuerde que lo ideal es que su imagen represente autoridad, claridad y, por supuesto, especialización.
A lo largo de este recorrido usted va a vivir muchas experiencias, unas positivas y otras no tanto, que seguramente serán sorpresivas. En realidad, varios estudiantes afirman que tuvieron sesiones de aislamiento, sensación de agotamiento y cansancio, así como también dudas sobre qué tan práctica en términos de utilidad es su investigación.
A pesar de lo negativo que pueda sonar todo esto, debe recordar que su marca académica también puede ser un espacio de refugio emocional. Documentando los avances, compartiendo lo aprendido y conectando con otros investigadores iguales a usted, será el detonante perfecto para que vuelva a ver el valor implicado en su trabajo.
El 54% de los estudiantes de doctorado que gestionan y le ponen cuidado a su presencia digital sienten una mayor sensación de logro y en su trayectoria encuentran sentido de propósito. Este resultado fue obtenido por las encuestas realizadas por The Journal of Doctoral Research (2024) .
Todo radica en hacer un balance, de esa forma podrá encontrar el equilibrio, mientras demuestra su lado más humano sin perder el profesionalismo. No obstante, es vital que aprenda a reconocer las adversidades sin tener que hacerse la víctima, y en especial cada vez que tenga un logro, sea capaz de compartirlo con humildad.
Al finalizar la graduación, no pare de consolidar y expandir su marca académica
Por si no llega a ser obvio para usted, tener el título doctoral en sus manos no es el final de esta travesía, es el comienzo de algo nuevo, una continuación de su trabajo, de su consolidación y de su propósito. Solo que ahora el desafío es conservar su presencia de la forma más coherente posible, tratando siempre de proyectarse como un profesional de su área. Una vez finalizado este proceso, tome en cuenta lo siguiente:
1. Haga conocer su investigación y comparta lo que sabe:
Mientras más disponible esté su tesis, será mejor para usted la exposición, bien sea que lo haga en repositorios institucionales, alguna base de datos, compartiendo enlaces para visualizar sus artículos o capítulos de libros; cualquier forma de divulgación es buena, sobre todo si se trata de medios especializados. Recuerde que este acto se puede convertir en el efecto mariposa del doctorado.
2. Siempre tenga resguardados sus contactos, son su red académica valiosa:
Eso que hoy se conoce como networking es realmente vital en su postdoctorado. Todos sus compañeros con los que tiene vínculos, algún profesor, incluso un colaborador si así lo quiere, con los que podría desarrollar futuros proyectos y, por qué no, publicaciones conjuntas, hay todo un mundo de posibilidades al cual solo se accede con una red de contactos.
3. Debe estar abiertamente involucrado en conferencias y proyectos de talla internacional
Si no puede participar de manera presencial en eventos académicos, puede hacerlo de forma virtual; son estas participaciones las que aumentan su credibilidad como profesional y visibilidad para sus trabajos. Adicionalmente, el hecho de estar involucrado le ofrece la posibilidad de traspasar su conocimiento doctoral a una mentoría para estudiantes que, al igual que usted en algún momento lo hizo, están empezando en este camino, y en su caso enriquecerá mucho su perfil y pondrá su grano de arena para colaborar con la comunidad científica
Más que un camino a seguir o descartar, lo beneficioso que pueden ser estas prácticas es un hecho respaldado por la European University Association (EUA, 2023). Quienes afirman que aproximadamente el 72% de los doctores que mantienen actividad académica en línea dentro de los dos primeros años tras su graduación logran mejorar sus oportunidades laborales o de financiación.
Un paso a la vez: así se construye un doctorado.
El concepto y todo lo que significa una marca académica no debe estar atado a la simple construcción de una tesis ni a los títulos obtenidos, no porque no sea un gran logro, ya que en realidad sí lo es. Se trata de algo más profundo y gratificante. Una pisada profesional indeleble que se fortalece en cada publicación, colaboración y aporte que realiza al conocimiento. Convirtiéndose en una persona confiable y digna de respeto dentro de su área.
No olvide que el doctorado, como muchas cosas en la vida, es una etapa transitoria, pero su marca académica es un legado. Uno que solo se edifica por medio de la coherencia, visión y constancia.