Usted no imagina cuán transformadora puede llegar a ser la decisión de empezar a estudiar un doctorado en línea, tanto en su vida profesional como personal.
Y como toda decisión importante, especialmente cuando se trata de algo innovador como la educación en línea, es completamente normal que surjan dudas al principio.
Al considerar la posibilidad de realizar un programa a distancia, es muy probable que, al escuchar la palabra en línea, surjan varias preguntas. Esto se debe a que existen múltiples mitos y desinformación al respecto. Las dudas más comunes suelen ser: ¿Contará con la misma validez? ¿La profundidad del aprendizaje y el nivel académico serán los mismos? Y, quizás, la más frecuente: ¿Es posible equilibrar trabajo, estudios y familia?
Este artículo le brindará una visión amplia y realista sobre lo que implica cursar un doctorado en línea, antes, durante y después de iniciarlo.
Su primera barrera en este camino mientras se encuentra pensando en la posibilidad de estudiar en línea, será lidiar con la percepción social muy marcada acerca de este tema, seguramente escuchó a su alrededor a muchos diciendo “estudiar en línea no es serio” tenga presente que esta afirmación está basada en creencias obsoletas y sin un fundamento real detrás.
Según un estudio realizado por Statista en el año 2023, reveló que aproximadamente más del 77% de los empleadores sí toman en cuenta los títulos en línea y para ellos son igual de válidos que uno tradicional, claro esto involucra que sea obtenido en instituciones con acreditación. En especial en programas de doctorado en línea acreditados
Por otro lado, universidades relevantes y de renombre, como lo son Stanford, MIT y Harvard, se encuentran ofreciendo Programas de doctorado en línea. Tomando esto en cuenta quedan desmentidos varios mitos, pero seguramente pueden surgirle otras inquietudes antes de dar ese gran paso como ¿Podré organizarme con mi trabajo? ¿Tendré el apoyo adecuado? ¿Tendrá mi título, tendrá el mismo reconocimiento?, las respuestas a todo esto en un rotundo sí.
Una gran noticia para usted es que los doctorados en línea están pensados especialmente para estilos de vida como el suyo, personas de 30 años en adelante, que son profesionales activos actualmente, con responsabilidades familiares y laborales, pero que no desean dejar de lado su deseo de crecer y seguir transformándose.
Es importante que recuerde investigar a fondo qué le ofrece cada programa, trayectoria de la institución, si este posee acreditación internacional, trayectoria de la institución, acceso a recursos en digital y tutores. En especial, verifique que se ajuste a su área de interés profesional y que sea un programa de doctorado flexible.
Esto no es un viaje sencillo, un doctorado en línea, si bien es más flexible en algunos aspectos, la verdad es que requiere de una gran disciplina y autonomía a diferencia de la modalidad presencial, tanta flexibilidad podría jugar en contra si no existe una correcta organización.
Existen varios problemas que suelen ser muy comunes durante un doctorado en línea, como la falta de tiempo por mucha carga laboral, aislamiento por lo académico, y el más amenazante la dificultad para mantenerse motivado a largo plazo, esto no es imposible de superar con el uso de las estrategias adecuadas.
¿Con qué estrategias puede superar estos retos?
Todas sus rutinas deben tener claridad y estructura, dedique tiempos fijos para la lectura, escritura y reuniones con sus tutores.
Usar algunas técnicas neurocientíficas como la repetición espaciada lo puede beneficiar, esto facilita estudiar temas complejos evitando la saturación.
En lo posible, interactúe con otros estudiantes, las comunidades de doctorandos pueden llegar a ser una fuente importante cuando de apoyo y retroalimentación se trata, especialmente, en estudios doctorales en línea.
Mantenga su mente en lo positivo de cada cosa, una cita leída, cada párrafo escrito en una página, es un paso más que aporta a su meta.
El 68% de los estudiantes de doctorado a distancia son capaces de afirmar que la libertad de escoger su horario y trabajar en su momento más productivo ha mejorado su rendimiento considerablemente, según lo expuesto por EducationData.org (2024).
Llegado el momento en que termina su doctorado, por supuesto que es una conquista muy satisfactoria; empieza toda una nueva etapa. ¿Cuáles deben ser sus pasos a seguir? ¿Qué opciones tiene?
Entrar al mundo académico como docente o investigador.
Realizar asesorías o consultorías especializadas en su área.
Podría publicar libros o papers científicos.
Fácilmente, podría aplicar sus conocimientos para cumplir con un rol de liderazgo dentro de alguna empresa, gobierno y ONGs.
En más de una ocasión, los graduados eligen conservar la cercanía con el alma mater al que pertenecen, perteneciendo a comunidades de egresados, colaborando con investigaciones a futuro o también ofreciendo mentoría a estudiantes recién llegados.
Como consejo final procure no desconectarse después de recibir su diploma, la comunidad estudiantil de la que proviene siempre será una fuente de oportunidades, uniones y crecimiento para usted al tener estudios de doctora virtuales.
Un doctorado es un proceso largo que puede llegar a extenderse de 3 a 5 años y que a su vez se combina con la vida laboral y familiar, estos factores hacen que estar motivado se convierta en un desafío, más de un estudiante enfrenta bajones emocionales y momentos de alta frustración.
Ramas como la neurociencia han dejado en claro que la motivación no se trata solo de la disciplina, también se trata de la dopamina, es esta sustancia química que genera bienestar y se activa con los logros y recompensas. Tomando eso en cuenta, el establecer pequeñas metas en los procesos, ya sean al presentar algún avance, encontrar una cita académica o lograr concluir un capítulo.
¿Qué estrategias son recomendables en estos casos?
Conseguir un diario para todo lo académico, registrando sus avances, cualquier duda y sus emociones.
Sin importar que sea pequeño, celebre cada logro que tenga y logrará
prosperar en un entorno académico competitivo.
Haga el intento de participar en foros, algunos congresos o web.
Un dato interesante sobre este último punto es que los estudiantes que mantienen una cercanía con compañeros y tutores tienen un 35% más de probabilidades de completar el doctorado rápidamente, de acuerdo con el Journal of Higher Education Policy (2023).
El poder lograr esta meta no solo transforma su carrera, el obtener un título de doctorado en línea es un giro que impacta de forma profunda en el entorno familiar y el bienestar de cada individuo que le rodea.
Un estudio de la Universidad de California, Riverside (2021) reveló que el 76 % de los estudiantes de doctorado que eran padres afirmaron que su experiencia en parte fortaleció el vínculo familiar al ser capaces convertirse en modelos de cómo se persevera y en especial una figura resiliencia para sus hijos.
Un testimonio real de esto ocurrió en el estudio
Of diapers and dissertations (2009),
Allison Laurel Sears investigadora, observó cómo las mujeres cursando un doctorado en la universidad British Columbia, fueron capaces de combinar la maternidad y el alto nivel que demandan sus exigencias académicas.
Fueron 17 entrevistas con madres estudiantes donde identificó las estrategias de estas, como reconstruir el tiempo, acuerdos familiares para facilitar el estudio, y de lo más importante el redefinir los roles tradicionales, ese ser “buena madre” y “buen estudiante” cambió totalmente de forma para estas mujeres, redefiniendo de esta forma lo que para ellas significa el éxito, lo que demuestra su gran capacidad de adaptación.
Este estudio hizo un gran trabajo que destaca cómo las madres estudiantes de doctorado realizan un trabajo bastante “ideológico” para ser capaces de justificar sus decisiones y mantener cohesión entre sus identidades académicas y familiares, estas estuvieron lejos de renunciar a sus responsabilidades, más bien armaron un modelo de vida que integra la crianza, propósito como profesional y el crecimiento personal de cada una.
La investigación se convierte en un testimonio muy valioso de resiliencia y transformación dentro de un sistema académico que aún no está listo para adaptarse del todo a las realidades de la maternidad.
Para estudiantes de más de 30 años este tipo de historias son comunes, pues al compaginar el doctorado con los demás aspectos relevantes de su vida, el doctorado termina por volverse una especie de legado, puente que permite el transitar de crecimiento personal y un impacto generacional, que permite
honrar el liderazgo a través de la experiencia y el aprendizaje permanente.
El proponerse estudiar un doctorado en modalidad online, es verdaderamente una decisión valiente, que puede llegar a ser práctica y válida en todo sentido. Recuerde que con
un paso a la vez se construye un doctorado.
Un PhD, más que una simple forma de ampliar lo que se sabe, es una forma
nueva de pensar y decidir. En estos tiempos, más que nunca, lo que necesita este mundo son líderes que estén preparados, capaces de reflexionar y de innovar.
No deje jamás que la desinformación y los mitos frenen su camino. Si su cerebro está en capacidad, si su experiencia es relevante y el entorno digital le ofrece las herramientas, es el momento de hacerlo. Como dijo Carl Jung un día: “No retenga a quien se aleja de usted. Así no llegará lo que viene.” Es posible que este sea el momento ideal para que usted vaya hacia lo que realmente quiere y necesita.