En este mundo que se encuentra en constante cambio, la educación superior presenta una evolución relevante. Los programas de doctorado y postdoctorado ya no están limitados por lo físico; las modalidades en línea están en su etapa de consolidación como una alternativa seria, con rigor y ampliamente reconocidas. Sin embargo, existen muchos mitos sobre el doctorado en línea, por lo que el estigma sigue haciendo estragos en la mente de las personas, generando dudas y frenando la toma de decisiones para lograr avanzar hacia su objetivo académico.
Dentro de los conceptos erróneos sobre los doctorados en línea que suelen ser mencionados con más frecuencia está “estudiar en línea no es algo serio ni que merezca ser reconocido” En este artículo se busca desmentir estas ideas implantadas desde hace mucho en la sociedad, que se sienta acompañado en su camino académico y ofrecerle herramientas que lo llenen de más satisfacción y lo enriquezcan en su camino doctoral-
Encaminarse y atreverse a dar ese paso a un doctorado implica un proceso reflexivo lleno de profundidad. Muchos profesionales con más de 35 años se cuestionan si realmente vale la pena tomar el riesgo, pues significa comprometer tiempo y esfuerzo, en especial cuando se debe alinear el estudio con el trabajo y las responsabilidades personales. Es en ese punto que empiezan las dudas. ¿Le darán reconocimiento a mis estudios si son a distancia? ¿Podré manejar la carga académica junto con mi responsabilidad laboral? ¿Se reconocen los doctorados en línea? ¿Tendré apoyo académico durante mi proceso si no estoy presencialmente?
Más del 50% de los estudiantes de posgrado que se deciden por programas en línea lo hacen por flexibilidad laboral y de ubicación, según lo dicho por la UNESCO, esto sin que afecte la calidad de su aprendizaje. La visión obsoleta de que un doctorado en línea no tiene validez es un completo mito que de a poco se desarma ante toda la evidencia existente.
Hay universidades que gozan de un prestigio internacional, como lo son Harvard, Stanford o la universidad de Edimburgo, y han consolidado varios programas de doctorado a distancia, cumpliendo con el mismo alto estándar académico que en la presencialidad.
Recuerde la importancia que debe darle usted como futuro doctorando y olvidarse de esas creencias falsas sobre estudiar en línea. Evalúe cuáles son sus expectativas de forma realista. Este tipo de educación le permite estudiar desde cualquier sitio en el mundo, acceder a las bibliotecas digitales de alto nivel y conectar con investigadores de muchos lugares del mundo. Esta oportunidad no la poseen todos los programas presenciales, especialmente si usted combina trabajo y familia.
Los doctorados tienen un nivel de exigencia mientras recorre dicho camino, esto puede incrementar si lo realiza de forma online, debido a que estos desafíos involucran factores que le mencionaremos a continuación; pero no se asuste, tómelo para estar preparado ante la aparición de estas.
Después de que termina un doctorado, usted no solo obtendrá un título, sino que estará abriendo un mundo de posibilidades en su carrera como profesional. Así que la percepción de que esta modalidad puede limitarlo es falsa, en realidad muchos empleadores valoran la experiencia obtenida en estos programas a distancia por el fortalecimiento de las habilidades adquiridas en autogestión, tecnología y comunicación virtual.
Para ser más específicos, estas son las redes académicas que ha construido durante su doctorado. Por tal razón, es importante mantener el contacto con sus profesores, compañeros y colegas con los que investigó; esto le permitirá tener acceso a colaboraciones futuras, posibles invitaciones a congresos y, por supuesto, oportunidades de publicación. Use LinkedIn y redes del tipo académico como ResearchGate para compartir sus investigaciones y seguir actualizado en su área de especialización.
Seguro se preguntará: ¿Es creíble la educación en línea para obtener un doctorado? Por supuesto que sí, el doctorado en línea es mucho más que solo la entrega de su tesis, pues la participación en conferencias, seminarios y la publicación de artículos en algunas revistas de especialización aumentan la visibilidad académica y profesional. También los programas en línea suelen brindar asesoría y apoyo en estos procedimientos que permiten garantizar una formación con reconocimiento global.
Asimismo, más allá de lo académico, todo lo que aprende durante el doctorado son conocimientos aplicables al entorno laboral de una empresa, sirve para impulsar proyectos que sean innovadores, y liderar alguna investigación que aporte un valor tanto a la sociedad como a las organizaciones. De hecho, la European University Association ha mostrado que el 70% de los graduados de doctorado en línea reportan mejoras significativas en sus carreras profesionales.
Shaquille O’Neal, legendario y reconocido jugador de la NBA, logró tener múltiples grados académicos mediante programas en línea. Este hombre es un claro ejemplo de cómo la educación en línea puede ser seria y reconocida, y es así que después de retirarse, obtuvo un MBA usando un programa en línea en la University of Phoenix en 2005, completando un doctorado en Educación en Barry University en 2012.
Durante su graduación,
dijo bromeando
“Solo los adultos pueden llamarme Dr. O’Neal”. Este es un caso que no solo refleja el valor de su logro académico, sino que también descarta la percepción de que estos programas sean menos rigurosos, así como este hombre pudo, usted puede.
Existen muchos mitos sobre el aprendizaje en línea para obtener un doctorado. “Un doctorado en línea no es tan estricto”. Esto es totalmente falso. Y de hecho, los programas a distancia de universidades acreditadas mantienen estándares académicos que igualan o son superiores a los presenciales. “No tendré oportunidades en el networking” otra afirmación que no es real. Las herramientas digitales permiten interacción de forma constante y participación en varias comunidades.
“No seré reconocido por mis futuros empleadores”, si bien en otras épocas esto pasó, cada vez más empresas valoran estas capacidades que desarrollan los estudiantes a distancia.“Es menos valioso que un doctorado presencial”. El valor de un doctorado viene por la calidad del programa y su dedicación al estudio, independientemente de la modalidad.
Estudiar un doctorado en línea es una opción viable, rigurosa y muy reconocida, que puede adaptarse a sus necesidades como profesional mayor de 35 años, que busca un cambio en su trabajo, a nivel familiar, al compartir más con su familia y seguir desarrollándose académicamente. Recuerde que siempre estarán los desafíos como la gestión de tiempo, luchas con la motivación y la interacción virtual, pero que los mismos son superables con planificación, mucha disciplina y el correcto uso de la tecnología como herramienta.
Cuando dude de la legitimidad de los doctorados en línea, tenga presente que los estigmas creados alrededor de este tema están siendo desestimados de a poco por hechos, estadísticas, investigaciones y la creciente demanda de profesionales formados a distancia. Decidirse por estudiar un doctorado en línea no solo representa un paso hacia la excelencia académica, sino una verdadera inversión en su desarrollo a muchos niveles.
Al final del día, de este maravilloso camino, que un doctorado sea exitoso, no depende de la modalidad de estudio, depende de lo que usted haga con el conocimiento, el compromiso, la disciplina, la perseverancia y la capacidad para aprovechar las oportunidades que le brinda la educación superior. ¡Empiece a ver la educación en línea, no como obstáculo! Por el contrario, vea esto como una puerta abierta a un mundo de posibilidades futuras para su desarrollo.