Estudiar un doctorado significa un acto de verdadera tenacidad, teniendo en cuenta que nos encontramos en tiempos donde todo se mueve tan rápido y con un gran sentido de urgencia, desde los mensajes de WhatsApp hasta los plazos laborales. Más que una meta académica, es un compromiso con la profundidad, excelencia y sobre todo, con la paciencia.
¿Esto dice algo para usted?
Ludwig van Beethoven, considerado como uno de los más grandes creadores de la música occidental, era un perfeccionista persistente, esto queda en evidenciado, pues se sabe que varias de sus partituras pasaron por incontables versiones antes de llegar a los resultados que hoy podemos disfrutar en la actualidad en cada nota, él no solo componía, también recomponía.
Es en ese punto de la historia en donde se puede hacer la comparación con un doctorado. Usted no debe solo escribir una tesis, el objetivo es reescribir hasta que suene lo mejor posible: recuerde que una tesis doctoral se construye y se perfecciona mediante sucesivas versiones, análisis críticos y refinamientos. Este método fue aplicado por muchas personas exitosas en sus áreas a lo largo de la historia, consiguiendo resultados favorables.
Thomas Edison, conocido por su expresión “el genio es 1 % inspiración y 99 % transpiración”, realizó más de 6 000 experimentos antes de encontrar el filamento adecuado para una bombilla práctica y duradera, lo que convirtió su descubrimiento en un logro de tenacidad e iteración constante.
No sé preocupe, nadie empieza siendo Beethoven.
Comúnmente las personas, al plantearse la idea de empezar con un doctorado, se cuestionan si serán “capaces” de terminarlo o si son lo bastante “inteligentes”. Esto es más recurrente de lo que se puede llegar a pensar.
Un estudio que se hizo público la revista Nature (2020), indicó que aproximadamente el 62% de los que cursan un doctorado, afirman haber experimentado síndrome del impostor en algún momento de sus carreras.
Aquí es donde hay otro énfasis en la música e historia de Beethoven, pues este pierde su capacidad de escuchar incluso antes de componer varias de sus piezas más celebradas; lejos de tener una ventaja a la que aferrarse, tenía un método afianzado a su perseverancia y visión clara de lo que quería decir.
No es realmente importante que usted sea el mejor en su campo, lo que importa es que empiece y persevere.
Tres recomendaciones que le ayudarán a dar el primer paso
Debe asegurarse de escoger un tema que le guste y sobre todo apasione, no es relevante si es tendencia en el momento. La pasión será el impulso que necesita.
Procure que su calendario sea lo más realista posible, más rápido no significa mejor.
Sea meticuloso al escoger su tutor o mentor. Es importante que sea con quien tenga buena comunicación y propósitos alineados para desarrollar mejor su proyecto.
A veces el estudio suena a ruido, y no a música.
Poco se habla sobre que el doctorado tiende a tener etapas complicadas donde nada parece tener sentido. Entre capítulos que no avanzan con naturalidad, marcos teóricos que no encajan entre sí y datos que no parecen un acierto, se puede ver como una dificultad. Sin embargo, muchas veces el problema no es el tener talento, más bien se trata de una etapa donde debe “reescribir” al igual que Beethoven hizo en muchas ocasiones.
El manuscrito original de la sonata para piano n.º 28 fue analizado por Joseph Kerman, musicólogo y este encontró aproximadamente 70 correcciones en los primeros compases. Estos no son errores, son pruebas, ensayos y por supuesto exploración.
De igual forma, debe ser consciente de que su tesis no será perfecta al primer intento, pero cada cambio es un escalón más cerca de la mejor versión posible de su trabajo.
Beethoven siempre llevaba en manos una libreta a todas partes, donde plasmaba melodías, pensamientos o ideas aleatorias. Algunas partes de esos bocetos hoy son sinfonías, mientras que otros nunca vieron la luz, lo que se puede rescatar de esto es el hábito y la constancia.
Recomendaciones para esta mitad del camino:
Tenga su propia libreta o forma de plasmar todas las ideas por más pequeñas que parezcan.
Procure tener a su alrededor otras personas afines, la colaboración es un factor fortalecedor.
Es una prioridad tomarse descansos de forma consciente, es muy fácil caer en el agotamiento intelectual, La música también necesita de los silencios para sonar correctamente.
Dato interesante: Beethoven tenía como costumbre caminar aproximadamente entre 5 y 10 kilómetros al momento de estar componiendo su música, despejaba la mente, encontraba inspiración y nuevos ritmos. En la actualidad, diversos estudios recomiendan las caminatas diarias como forma de estimular la creatividad a nivel cognitivo. ¡Tómelo en cuenta!
Después de graduarse, es cuando la obra despierta verdaderamente
Entonces… ¿Qué pasa cuando la tesis termina? En varias ocasiones, uno siente un vacío, luego de cerrar una etapa, tras años de dedicación, ese silencio puede llegar a ser abrumador, y es en ese momento que la obra empieza a vivir fuera de usted.
El éxito de un doctorado no es medible solo por el título en sus manos, más bien es el impacto de su pensamiento en el mundo profesional, al igual que académico y social, su mente ya es capaz de ver patrones, analizar a fondo, pensar nuevas ideas y mantener la disciplina.
Recomendaciones para después del final
Puede publicar artículos en alguna revista científica
Forme parte de congresos con alguna temática
Conserve el vínculo con la comunidad investigadora
Motive y sea motor de cambio para otros en su proceso, sin dejar fuera los errores.
Recorre áreas nuevas, saber más de una disciplina es una ventaja de crecimiento.
Consejo adicional: regrese a su melodía siempre que sea necesario. No abandone sus investigaciones, siempre puede sonar de forma diferente si vuelve a ella con oídos renovados.
Nota antes de finalizar: lo imperfecto puede ser igual de hermoso
¿Alguna vez escuchó que Beethoven solía dejar espacios en blanco en sus partituras para que el intérprete fuera capaz de “sintiera” el momento? Las cosas no siempre están escritas, tanto la música como el conocimiento necesitan algo de emoción, intuición y riesgo.
Ocurre lo mismo con su tesis, no se trata de perfección, se trata de que sea verdadera, sólida y propia, pues no sonará como alguien diferente, sino como usted.
Datos que son clave para la inspiración
Los países que tienen una mayor inversión en investigación y doctorado son también los que presentan mayor innovación empresarial, según la OCDE (2024).
Se dice que aproximadamente el 54% de los doctorandos que son adultos en América Latina también trabajan mientras se encuentran estudiando (UNESCO, 2023).
Ser una persona con doctorado te puede hacer ganar 23% más que quienes tienen solo maestría (World Economic Forum, 2023).
Una realidad destacable es que el 67% de los egresados de programas de doctorado en línea aseguran que les permitió transformar su carrera sin renunciar a su estilo de vida (Educause Review, 2022).
¡El final de una sinfonía es solo el comienzo de algo mayor!
Tal como lo hizo Beethoven, quien fue capaz de transformar todo el ruido a su alrededor y en especial el de su mente, en música que trasciende generaciones; póngase como meta convertir todas las preguntas, inquietudes y su experiencia en conocimiento realmente valioso. El doctorado lo que busca es pulir las ideas hasta que se llegue a expresar algo verdadero y así como una sinfonía increíble, logre resonar en quienes la presencien.
¿Está preparado para iniciar la sinfonía de su legado?